domingo, 6 de marzo de 2011

martes, 1 de marzo de 2011

Hacia un nuevo modo de entender la literatura...

Actualmente, el modo de leer y concebir la obra literaria está cambiando. El lector no se limita a leer la obra en casa y como mucho mirar su prólogo o comentar algo con un amigo, sino que interactúa y crea todo un universo en torno al libro.

¿Qué quiero decir con esto? El lector hoy día va más allá de las letras impresas en el libro. Tenemos buenas muestras del poder de creación y desarrollo de la obra incluso estando acabada. ¿Cómo es posible? A continuación, voy a daros algunos casos de lo que os digo:

1) Redes sociales. Ciertamente, el mundo de Facebook y demás páginas ha cambiado la comunicación y en consecuencia, la literatura como parte de ese proceso. Así, hay autores y obras que tienen perfiles propios, donde la gente puede unirse, comentar el libro, subir otra información y artículos, destacar aspectos que otros han pasado por encima...

2) Blogs. Sí, sin duda los blogs han cambiado la forma de entender el conocimiento. Las obras pueden aparecer comentadas en entradas, otros pueden dejar sus comentarios o tenemos la opción de añadir vídeos y fotos.

3) Las "wikis" o enciclopedias virtuales. Entre todos, se crea un compendio de conocimiento sobre la obra, adquiriendo tintes brutales si hay materiales (cine, series, cómics...) sobre la obra. Así podemos tener el caso de "La espada de la verdad" de Terry Goodkind, gran saga de fantasía, que cuenta con dos temporadas de serie, entrevistas al autor, banda sonora propia y mapas geográficos. Con todo ello, los participantes suben lo que tienen, lo analizan, añaden cosas o modifican partes de la trama, aportan datos desconocidos de los personajes y muchas cosas más.

En definitiva, el libro esta sufriendo un cambio (a mejor) en su concepción como obra más allá del texto escrito. Al igual que en otras épocas se hacían continuaciones de obras porque eran anónimas, hoy en día tenemos un mundo más complejo, donde el lector cobra una importancia bestial en la interpretación, la lectura y la creación de un universo que bebe de la obra en sí.

lunes, 28 de febrero de 2011

28-F Día de Andalucía: Manu Sánchez y el "acento andaluz"

He descubierto este vídeo hoy mismo. Aunque no es riguroso científicamente hablando (lógico por otro lado), este divertido vídeo del humorista andaluz Manuel Sánchez muestra algunos rasgos como la pérdida de la /d/ intervocálica o ciertos vocablos andaluces. Espero que os echéis unas risas y reflexionéis sobre la importancia de nuestro dialecto, precisamente hoy, día oficial de nuestra comunidad autónoma.


domingo, 27 de febrero de 2011

El argumento de autoridad


Hace unos días apareció en las noticias que Javier Bardem saldría ganador en un famoso festival de cine puesto que había salido como favorito en Facebook. Es decir, hemos convertido una red social como un argumento de autoridad, alguien que dice algo que es verdadero e incuestionable. Algo similar ocurre hoy día con las famosas frases de: "lo pone en Internet", "lo dice Google" y un largo etcétera.
Un elemento clave en la argumentación es el recurso que denominamos argumento de autoridad. Éste consiste en extraer la opinión o idea de alguna personalidad científica o intelectual para apoyar nuestro discurso. En la literatura, tenemos numerosos casos de ello: el propio Arcipreste de Hita en su "Libro del buen amor" apoya sus teorías con la famosa frase en castellano antiguo: "e como diz Aristóteles...".
En algunos de estos ejemplos (tal vez el propio Arcipreste) podemos hallarnos ante una falacia, es decir, se sostiene que esa autoridad dijo eso cuando no fue así. De hecho, en la Edad Media, Aristóteles se usó en numerosos textos como argumento de autoridad y se le adjudicaron frases e ideas que nunca pasaron por su cabeza.
En el campo de la pragmática, este concepto podría relacionarse con el de "topoi", lugares o creencias comunes que son admitidas por la sociedad en cada época y que se dan por hecho como algo incuestionable. Tomo de M. Victoria Escandell el siguiente ejemplo:

"cuantos más estudios se tienen, más sabio se es (y vicervesa".

Finalmente, creo que deberíamos tener más cuidado con qué consideramos y usamos como argumento de autoridad y no convertir elementos como una comunidad de gente que puede dar su opinión sin ningún tipo de conocimiento (las redes sociales) en soportes de la verdad única e indiscutible.

viernes, 25 de febrero de 2011

"Carmina Burana": la poesía de los goliardos

Durante la Edad Media (XII-XIII) ,algunos jóvenes estudiantes y clérigos anónimos, denominados "goliardos", tal vez por su relación con el mítico Goliat, símbolo del demonio, decidieron mantener una actitud crítica hacia la Iglesia y sus valores. Para ello, elaboraron una serie de poemas y cantos donde , mezclando latín y alemán antiguo, rechazaban todo aquello con ironía y sátira al tiempo que apostaban por una concepción del mundo más terrenal, más placentera, cantando al vino, al amor y a la libertad.

En otras palabras, estos "goliardos" estaban orientados hacia el clásico horaciano del "carpe diem". Compartiendo el desprecio del mundo que tenía la Iglesia, optaban por aprovechar las cosas fútiles y perecederas del mundo antes de que fuese tarde (de acuerdo con el principio del "carpe diem"). Así lo hacían: iban a las tabernas, cantaban y bebían y procuraban romper con la seriedad y la doctrina rígida, del mundo como un valle de lágrimas, que por aquellos entonces propugnaba la Iglesia cristiana.

El músico y compositor Carl Orff utilizó algunos textos de los "goliardos" para crear la maravillosa obra, "Carmina Burana", una pieza majestuosa de más de una hora, con el famoso "O Fortuna" como apertura. En este sentido, me parece una magnífica forma musical para estos textos, de los que precisamente os dejo aquí dos traducciones tomadas de otros blogs que pongo al final del todo. Además, os cuelgo el vídeo que se usó para estos mismos textos con la música de Carl Orff: el simbolismo del ángel y el demonio, la rueda de la fortuna, los estamentos medievales, el baile de los vivos con los muertos y la atmósfera del vídeo son geniales para entender las ideas goliardescas y la concepción del mundo establecida por la Iglesia que ellos atacaban.

¡Oh Fortuna!,/como la luna/cambiante,/siempre creciendo/y decreciendo;/ detestable vida/ primero oprimes/ y luego alivias/ a tu antojo;/ pobreza/ y poder/ derrites como el hielo.// Destino monstruoso/ y vacío,/ tu rueda da vueltas,/ perverso,/ vano es el bienestar/ y siempre/ se disuelve en nada,/ sombrío/ y velado/ me mortificas a mí también;/ ahora por el juego/ traigo mi espalda desnuda/ para tu villanía.// El Destino está contra mi/en la salud/ y la virtud,/ empujado/ y lastrado,/ siempre esclavizado./A esta hora/ sin demora/ toca las cuerdas/ vibrantes;/ puesto que el Destino/ derrota al más fuerte, ¡llorad todos conmigo!

Lloro por las ofensas de Fortuna/
con ojos rebosantes,/
porque sus regalos para mí/
ella rebeldemente se los lleva/
Verdad es, escrito está,/
que la cabeza debe tener cabello/
pero frecuentemente sigue/
un tiempo de calvicie./
En el trono de Fortuna/
yo acostumbraba a sentarme noblemente/
con prosperidad/
y con flores coronado;/
evidentemente mucho prosperé/
feliz y afortunado,/
ahora me he desplomado de la cima/
privado de la gloria./
La rueda de la Fortuna gira;/
un hombre es humillado por su caída,/
y otro elevado a las alturas./
Todos muy exaltados;/
el rey se sienta en la cima,/
permítanle evitar la rutina/
ya que bajo la rueda leemos/
que Hécuba es reina.


Fuentes tomadas:
Estébanez Calderón, Demetrio ,"Diccionario de términos literarios", Alianza Editorial, Madrid

jueves, 24 de febrero de 2011

Sobre el lenguaje de los sms...

Tras desarrollar la idea esta misma mañana oyendo el programa que dirige Javier Cárdenas en la emisora "Europa FM", ahora, con más tranquilidad, aprovecho este rato libre para exponer aquí mis pensamientos e ideas a este respecto.

Generalmente, a la gente se le llena la boca para criticar la escritura de los mensajes de móviles: jeroglíficos, galimatías, barbaridades...De tal modo se habla que parece que cuando uno escribe así, está cometiendo un gravísimo delito. Y sin duda alguna, faltar el respeto a la ortografía que tanto tiempo ha costado (y sigue costando) mantener no es una bagatela.
Ahora bien, debemos saber cuándo es realmente un ataque a la ortografía. Si estamos en clase y nuestros alumnos redactan una carta con mil faltas, deben corregirse esos fallos y procurar que no vuelvan a repetirse. ¿A dónde quiero ir con este ejemplo? Al contexto.

El contexto es fundamental en el proceso comunicativo. En primer lugar, la mensajería instantánea no obedece a un ámbito formal (salvo mensajes enviados por compañías o empresas). En segundo lugar, está el ámbito de la confianza y coloquialidad (al igual que cuando hablamos con un amigo, no pronunciamos todo perfectamente o usamos expresiones vulgares). Y en tercer lugar, creo que olvidamos un factor clave: la economía monetaria y lingüística.

En este sentido, cuando escribimos un mensaje, se nos limita a una serie de caracteres y un coste de envío. Ante esto, el "hablante" decide usar todo el espacio del que dispone y aprovechar al máximo el mensaje para no pagar más por tener que enviar otro. Con todo esto, no es de extrañar que al mandar un mensaje a una chica, le digamos: "oye, kdo kntgo aora n l park". En definitiva, no es algo muy distinto a lo que hacían los romanos cuando realizaban las "inscriptiones parietaria" o "graffiti", comiéndose todo tipo de letras para ganar rapidez y evitar que los cogiesen, ni tampoco difiere de la escritura medieval, donde se usaban símbolos para ganar espacio, poder escribir más y no comprar el carísimo papel o papiro.

Así pues, creo que no debe cundir tanto el pánico cuando leamos uno de estos mensajes. Sin embargo, sí debo apostillar algo: lo realmente preocupante es que esa escritura se emplee fuera de los ámbitos, contextos y factores mencionados más arriba. Como buenos hablantes y escritores, debemos saber adaptarnos a los diferentes registros lingüísticos, tanto orales como escriturales.

domingo, 20 de febrero de 2011

Divertidísimo artículo de A. Burgos sobre expresiones gaditanas para el Carnaval

Y tomo el artículo de su web, http://www.antonioburgos.com. Nota: expresiones extrapolables al resto del andaluz.


Diccionario para el Carnaval

Sabedor de mi gaditanía adoptiva, uno de los lectores que no me merezco me envía un Diccionario de Autoridades del habla de la Verdadera Ciudad de la Gracia (Sevilla es de la Guasa) que debe de circular por Internet y que no renuncio a transcribir, dada la gran utilidad que puede tener para seguir el Carnaval por la tele. Del tirón, ahí va parte de esta genial clase práctica sobre «El habla de Cádiz» que estudió el profesor Pedro Payán:

¿Andevá, carajo?: Se usa cuando el hablante se siente perentoriamente agraviado por el oyente, siempre bajo una entonación eminentemente victimista. También se emplea para preguntar simplemente a otro que dónde se dirige, normalmente a gritos y de acera a acera. Tiene una variante, «¿Andevá, cohone?», en la que se advierte a alguien que se está pasando de la raya.

Bastinazo: Exageración. Para lo bueno o para lo malo. Lo mismo significa genialidad que metedura de pata.

Bulla: Prisa. Suele emplearse la frase «no hay bulla» para dar largas cuando hay algo por hacer que no se piensa hacer jamás.

Dercarajo: muy, mucho, «una humedad dercarajo, una caló dercarajo, un tango dercarajo de bueno».

Enga, a ve si un diíta queamoh: forma definitiva de despedirse para siempre. Frase utilísima para no quedar nunca con nadie. (Como lo de Javier Arenas quedando a cenar con media Sevilla, pero en gaditano.)

Enga, dehpué me paso: Se emplea cuando no se piensa acudir al presunto destino bajo ningún concepto.

Eso é ajín: El hablante no le quiere dar más vueltas al tema, porque la conversación le molesta o porque no tiene ni idea de lo que se está hablando.

Ira, quillo, ehto e una mierda: El hablante se da cuenta de que no le sale bien lo que está haciendo.

Ira, que le den por culo: el hablante insta al oyente a que no siga prestando atención a una persona o cosa.

Máh gente quer carajo: Aglomeración de personas en lugares determinados. (No confundir con la «bulla» sevillana, que es más gente quercarajo, pero de miarmas.)

¡Me zúarcarajo!: El hablante expresa con tono desafiante que le da lo mismo una persona, animal, cosa, idea o situación.

¡No! ¡Qué vá...!: Ironía de «¡desde luego que sí! ¡Faltaría más!».

Pá tó suh muertoh: expresión admirativa y ponderativa equivalente a «muy» o a «dercarajo». Así, por ejemplo, «esa mujer es muy guapa» se diría «eza tía ehtá pa tó suh muerto».

Pamplina: Dicho, hecho o idea que el hablante juzga tontería, aunque no lo sea. (Por ejemplo, «pamplinas de la Plaza Mina».)

Po lo va a hasé su puta madre: Negación absoluta a cumplir cualquier obligación.

¡Por loh cohone!: Ironía de «seguro que sí».

¡Que sí, carajo!: El hablante se muestra indignado al no percibir fehacientemente una muestra inequívoca de adhesión por parte del oyente a cuanto está diciendo.

¿Sabeloquetedigo,no?: El hablante percibe que el oyente ha perdido el hilo de lo que está diciendo y busca su gesto afirmativo para que continúe atento y así poder seguir liándose en la argumentación.

¡Si no, te var carajo!: Lo tomas o lo dejas.

¡Tehquiarcarajo!: Se utiliza para mostrar un desacuerdo radical.

Yo me viá í ya: El hablante expresa su voluntad de quedarse al menos una hora más.

(Yo sí que me viá í ya, pero porque en el recuadro no caben más genialidades gaditanas. Anda que se expresa malamente mi patria adoptante, y vámonos que nos vamos a Venecia del tirón.)